En el apasionante partido entre el Sporting Kansas City y el Montreal Impact ocurrió algo aún más apasionante: Alessandro Nesta le pega un cabezazo de campeonato a un oponente y se lleva una tarjeta roja. Calm down, tío.
Zidane es tan grande que reúne a los que ganaron la final de la Copa del Mundo de Francia ’98 para formar un equipo y jugar en 4ª división. La cosa se pone muuy interesante.