Estos dos niños aprovechan su tarea como recogepelotas para hacer entrenamientos de portero, imitando al guardameta en el partido entre el Kalju y el Tammeka Tartu, en Estonia. Ese es el espíritu, chavales.
Este chaval recogepelotas de Chievo Verona, muestra su lealtad a su club al rechazar una camiseta que Sulley Muntari, del Milan, le dio al final del partido. ¡Pa ti, que yo no la quiero!