Parece que a Ibra no le ha gustado que su compañero del PSG, Ezequiel Lavezzi, le toque la nariz para celebrar el gol que acababa de meter. La cara de Zlatan no tiene desperdicio…
Ibrahimovic y su amor profundo por la artes marciales aplicadas al fútbol. Aunque él de verdad fues e adarle a la pelota.. ¿por qué no le sacaron ni siquiera una amarilla?