Igual es mejor que no llegue a implantarse el béisbol en España, así nuestros sobrinos, hijos, etc. nos e cargarán las ventanas de nuestra casa. Como mucho, romperán jarrones con el balón de fútbol.
Quién se iba a imaginar que este niño tan mono jugando en un campo de fútbol tierra iba a convertirse en un crack del fútbol mundial… pues sí. Este niño es Iniesta.