El premio al portero más inútil del día se lo lleva el guardameta del Wolves por este terrible gol encajado. Pero aún hay más, luego va y se daña la mano al golpear el tablero de tácticas, que es de metal… doble fail!
Cuiadín con Staale Solbakken, el autor de este bonito agujero. No pudo soportar que el Brihgton empatara al Wolvers y la tomó con el techo del banquillo. ¡Muy bonito!