Deportistas que lo mismo te juegan un partido de fútbol que que te hacen el salto de la rana o te bailan el típico baile ruso. Evoué, del Arsenal, es uno de ellos.
Sabemos que sonarse los mocos durante un partido de fútbol es difícil, pero de ahí a que te brote un manantial de la nariz hay un trecho. Qué asquito. Pañuelo para Gervinho YA!.
Bafetimbi Gomis estaba tan contento de su gol contra el Brest que robó la cabeza de la mascota del Lyon, un león, por supuesto, y se la colocó encima de la suya. Groagh!